Citlali Calixto De la curul al territorio, una diputada todo terreno
Por Edgar Neri Quevedo
Para Citlali Calixto Jiménez (Acapulco, 1998), la experiencia de legislar ha sido vertiginosa. En un breve periodo de tiempo ha debido asumir la responsabilidad de presidir la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado de Guerrero, y además participar y presidir comisiones tan importantes como la Comisión de Estudios Constitucionales y Jurídicos.
Integrante de las dos últimas legislaturas (LXIII y LXIV) Calixto Jiménez ha presentado varias iniciativas y puntos de acuerdo que, promovidas por la joven legisladora guerrerense, cobran importancia porque incorpora la visión de una nueva generación en la política suriana.
Preocupada por responder a las expectativas ciudadanas, Citlali Calixto ha sabido combinar un trabajo en territorio con el trabajo legislativo. Durante los últimos meses ha promovido beneficios para distintas colonias, ofreciendo apoyo para realizar más de 150 obras significativas que se suman a inciativas de reformas que inciden en los temas que ha procurado atender desde su curul, destacando por su relevancia.
Conversamos con la diputada local acerca del trabajo desarrollado en este primer periodo legislativo:
¿Qué temas legislativos integran en este momento tu agenda personal?
Siempre me he considerado una mujer de causas. Mi trabajo como diputada, desde la legislatura pasada, me ha permitido abrazar cada vez más causas. Para apoyar esas causas estudio, analizo, hago consultas y presento iniciativas de reforma, exhortos o realizo gestiones. Es decir, más que una agenda de temas, tengo un repertorio cada vez más amplio de causas que abrazo con el corazón.
Inicié mi labor legislativa impulsando reformas para las mujeres y jóvenes. Después he tenido la oportunidad de apoyar las causas de grupos indígenas, personas en situación de discapacidad, siempre con una perspectiva de derechos humanos.
Ya en esta legislatura, al presidir la Comisión de Estudios Constitucionales y Jurídicos, he tenido la oportunidad de sumar causas cercanas al pueblo; por ejemplo, los programas sociales y reformas de la Cuarta Transformación. Así he apoyado que se eleven a rango constitucional los programas que están acabando con la pobreza y ampliando la justicia social. También he respaldado la reforma al Poder Judicial que ha desmontado el viejo sistema de justicia neoliberal.
En ese sentido, ¿cómo ha sido la experiencia de organizar consultas con distintos grupos sociales? ¿Cómo te fue con el tema de las comunidades indígenas?
Ha sido una experiencia sumamente enriquecedora, en muchos sentidos. He aprendido mucho dialogando y, sobre todo, escuchando al pueblo. Lo hago todo el tiempo en el territorio, pero específicamente por medio de consultas populares pude trabajar con comunidades indígenas, afromexicanas y personas en situación de discapacidad.
Ha sido una gran satisfacción darle voz a un sector del pueblo que históricamente ha sido marginado, invisibilizado y silenciado. Por supuesto, eso empezó a cambiar con la Cuarta Transformación. Por ello, me siento feliz de haber contribuido a institucionalizar mecanismos que les permitan expresarse y ser escuchadas y escuchados.
Te doy un dato: Guerrero es el único estado que cuenta con una ley de consulta a las personas con discapacidad. Ciertamente, falta mucho por hacer, pero seguimos trabajando. Lo importante es que ya dimos un paso importante para que su voz sea escuchada y atendida.
Has logrado combinar un trabajo legislativo presidiendo una de las Comisiones más importantes para el Congreso del Estado (Estudios Constitucionales y Jurídicos) con un trabajo en lo que llaman territorio. Esto último, ¿en qué te ayuda como legisladora?
No he hecho otra cosa más que atender la encomienda que en su momento hizo el Presidente López Obrador para trabajar desde el escritorio y en el territorio. Disfruto ambas actividades. El trabajo de gabinete con mi equipo para analizar, revisar y elaborar iniciativas me estimula. El trabajo en comisiones es muy técnico, pero me gusta estar pendiente de los detalles del trabajo jurídico. Por supuesto, las sesiones en el pleno son la parte más visible de la labor legislativa y detrás de cada una hay mucho trabajo político de construcción de acuerdos.
Pero también disfruto enormemente caminar por las calles de Acapulco, visitar las colonias, platicar con las vecinas y vecinos. Su calidez y amabilidad me dan fuerza para seguir trabajando. Estos recorridos son un permanente recordatorio de lo que implica un puesto de representación popular. Es trabajar con el pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Eso me apasiona, estar cerca de la gente, de mi pueblo, literalmente me llena el corazón.
Si solo nos concentramos en el recinto del Congreso, se nos puede olvidar fácilmente el componente más humano de la política. Como suelo decir: la técnica jurídica y el trabajo legislativo tienen que estar al servicio del pueblo. Si no, pueden ser impecables, pero socialmente irrelevantes. Para mí, la labor legislativa, lo que hago en el Congreso, es simplemente un instrumento para procurar justicia y bienestar social.
La iniciativa que formulaste para que no se detenga el trabajo legislativo ante la falta de respuesta de los ayuntamientos, ¿resuelve en gran medida el problema? ¿facilita la labor legislativa?
Absolutamente. Esa reforma constitucional contempla la aprobación ficta. Es una herramienta jurídica y administrativa poderosa para evitar la parálisis legislativa. Ahora, si un Ayuntamiento no se pronuncia en 60 días sobre los cambios aprobados por el Congreso, se da por sentado que está de acuerdo y la reforma sigue su curso.
De esta manera damos certeza jurídica al proceso y aseguramos que los derechos aprobados lleguen a la gente sin tanta burocracia. El pueblo merece que los asuntos que le afectan sean tratados con sentido de urgencia. Quienes ocupamos puestos de representación popular no podemos “pasarnos la bolita” de la responsabilidad sobre un asunto que no ha sido votado en otra instancia y que no puede seguir su curso.
Hay que asumir nuestra labor con corresponsabilidad democrática y rendirle al pueblo buenas cuentas. Era una medida necesaria y por eso decidí impulsarla.
¿Ha sabido corresponder Morena con Acapulco a la gran lealtad que se ha expresado en urnas en la última elección?
Morena y México, Guerrero y Acapulco tienen hoy en día una relación estrecha, cercana, de amor recíproco. Como lo decía frecuentemente el Presidente López Obrador: amor con amor se paga. Los resultados electorales no son casuales, son consecuencia del trabajo realizado desde todos los niveles y órdenes de gobierno, desde el Poder Ejecutivo y el Legislativo a nivel federal y estatal. Cuando digo amor, no me refiero a un concepto ambiguo o cursi. Me refiero al cuidado del gobierno sobre su pueblo mediante programas sociales. Me refiero a la disminución de la pobreza, mediante el aumento sin igual del salario mínimo. Me refiero a todas las políticas que proveen justicia social. Sacar a más de 13 millones de mexicanas y mexicanos de la pobreza en el primer sexenio de la Cuarta Transformación es la mayor muestra de amor entre un movimiento que llegó a gobernar un país y su pueblo.
¿Qué opinión te merece la intervención que realiza el gobierno federal en el puerto?
Es una intervención integral, estratégica, sostenible y sobre todo humana. La estrategia “Acapulco se Transforma Contigo” ha traído a nuestra comunidad esperanza con las obras e inversiones que se han anunciado y que ya empezaron. Ahí está el programa Senderos de Paz que contempla acciones focalizadas para la seguridad de mujeres, adolescentes y niñas en el territorio y en sus trayectos cotidianos. Nos deja la esperanza de erradicar pronto la violencia de género en los espacios públicos.
Sobre todo, la intervención del gobierno federal en coordinación con el gobierno del estado ha generado resultados. El Marinabús, recientemente inaugurado, es un ejemplo de cómo se pueden propiciar condiciones dignas de movilidad al mismo tiempo que se fortalece el turismo y la economía local. En el mismo sentido está el Hospital Regional de Alta Especialidad del ISSSTE que ya proporciona atención médica de calidad, especializada y un trato humano a miles de familias guerrerenses. Es un hospital de vanguardia en el sector público y mejor que muchos del sector privado.
Además, desde el punto de vista político y social, esta intervención demuestra dos cosas que me parecen relevantes. Por un lado, ha quedado claro lo que pueden hacer dos mujeres que gobiernan con sororidad y con el pueblo en el centro de sus decisiones. Me refiero obviamente a la Presidenta Claudia Sheinbaum y la Gobernadora Evelyn Salgado. Por el otro, es notorio que Acapulco y Guerrero son localidades clave para la Cuarta Transformación. Lo son por la calidad humana de su pueblo, un pueblo que todos los días lucha por salir adelante, un pueblo que no se dobla ante huracanes ni adversidad, un pueblo solidario y resiliente.
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